SU HISTORIA
   
El milagro
 
El Milagro

Entretanto, desde 1958 se venía preparando el otro requisito que la Iglesia exige para la beatificación de un «Venerable».
Con la promulgación del Decreto de Virtudes Heroicas se ha cumplido una etapa decisiva.
Teniendo en cuenta la persistente fama de santidad de la persona, y sobre la base de todo el conjunto de testimonios – de los cuales se ha intentado dar una idea sumaria a lo largo de este artículo – expresan su voto sobre la práctica heroica de las Virtudes los Consultores interpelados por la Congregación para las Causas de los Santos.
En seguida deliberan los Cardenales miembros de dicha Congregación, llegando a una decisión, que concluye en el Decreto correspondiente, promulgado en presencia del Santo Padre.
Pero se trata en definitiva de un juicio prudencial humano, por más cualificado que sea.
La Iglesia exige que ese juicio sea confirmado por una manifiesta intervención del Cielo, es decir por un milagro, operado por intercesión del Venerable en cuestión.
En el caso de Laura Vicuña este requisito también ha sido cumplido, y cuenta con el voto favorable de los especialistas.
Asimismo ha dado su aprobación la Congregación Plenaria de Cardenales, en su sesión del 21 de junio de 1988.
Faltaba sólo encontrar una ocasión en la agenda del Santo Padre para la promulgación del Decreto correspondiente.(8)

Se trata de la curación milagrosa de la religiosa chilena de María Inmaculada, Ofelia del Carmen Lobos Arellano, ocurrida el 22 de mayo de 1958.
La hermana Ofelia nació el 14 de septiembre de 1932 en Empedrado, Maule (Chile).
Siempre tuvo una salud precaria, a causa de frecuentes pulmonitis. Con dificultades logró superar los dos años de noviciado. El consejo de la Congregación había decidido negarle la profesión, considerando que carecía de la salud necesaria para la vida religiosa.
Pero la decisión cambio por intervención de la Madre Inspectora, quien opinó: “Si ha de morir, es mejor que muera entre nosotras y no afuera”.
Digamos, de paso, que no pudo estar mejor inspirada.
La hermana Ofelia emitió la profesión el 2 de febrero de 1952. Sucesivamente, no obstante gozar de las cualidades docentes y apostólicas que la hacían una excelente maestra y asesora de pastoral juvenil, su salud siguió empeorando, hasta impedirle trabajar.
Le fueron practicadas dos operaciones, en junio y agosto de 1955, respectivamente a cada pulmón, para extraer la parte comprometida por el mal, diagnosticado como una broncoestasis bilateral y peribronquitis crónica fibrosa y episodios de pulmonitis focales rebeldes.
Los médicos afirmaron que dichas intervenciones quirúrgicas no tenían la finalidad de una mejoría, sino sólo procurar a la paciente algún alivio.
Poco más tarde, la hermana Ofelia debió nuevamente ser hospitalizada.
Cuando ya no había nada más qué hacer, fue devuelta a su comunidad, con un diagnóstico desesperado: “para que muera en su casa”.
Necesitaba oxígeno permanente, y no podía estar sino sentada. La amenazaba la muerte por asfixia respiratoria.
Dejemos ahora la palabra a la misma hermana Ofelia, según su testimonio jurado del 2 de agosto de 1986.
“Después de la operación, entre agosto de 1955 y mayo de 1958, yo seguí empeorando, hasta no poder tragar; no resistía el peso de la ropa, ni podía caminar.
Estaba esperando la muerte…
En esas circunstancias, la Madre Catalina me mandó decir que acudiera a Laura Vicuña, y le pidiera la salud necesaria para poder trabajar…
Yo empecé a pensar que a lo mejor Dios quería que yo pudiera realizar mi vocación como yo la sentía, y pensando que Laura Vicuña había querido hacer lo que yo hacía y no lo pudo cumplir, en ese momento elegí, de esta manera : elegí la vida, la salud necesaria para poder trabajar, y lo pedí por intercesión de Laura Vicuña, para reemplazarla haciendo lo que ella no pudo realizar…
Yo tenía antecedentes de Laura Vicuña, conocía bien su historia… En ese momento, al hacer la invocación, pensé en hacer una Novena y la comencé inmediatamente…
Como a las diez de la noche hice la invocación, y al momento sentí como el pulmón se me desataba, me molestó el oxígeno y me lo saqué, y no tomé pastillas para dormir, quedándome dormida.
Desperté en posición horizontal, después de haber pasado varios años sin poderme acostar.
En la mañana siguiente desperté como si nunca hubiera estado enferma, y allí supe lo que era respirar normalmente; me sentí liviana.
Me bajé de la cama, hice mi aseo personal, y para no asustar a las hermanas me volví a acostar.
Cuando empecé a decir que estaba bien y me vieron sin oxígeno, mis hermanas pensaron que me había trastornado por la debilidad.
La sanación fue instantánea, y en ocho días recuperé el peso normal, sin que me dieran sobrealimentación…
Para demostrarles a las hermanas que era verdad lo que decía, tomé el balón de oxígeno de 6 metros cúbicos y lo arrastré a un rincón de la pieza…
Después de la sanación no he tenido ninguna dolencia relacionada con esa enfermedad, muy por el contrario, respiro bien y siempre he podido desarrollar una gran actividad”.

La consulta médica declaró unánimemente: “Modalidad de la mejoría: instantánea, completa del punto de vista médico; duradera; no explicable desde el punto de vista científico (5 sobre 5)”.
El doctor Gondar, que se declaraba no creyente, afirma que la mejoría “sólo puede explicarse por causas que están más allá de la ciencia médica que la ha asistido hasta el momento”.

En el momento de su declaración, la hermana Ofelia Lobos era subdirectora del Liceo Las Mercedes de Puente Alto (Chile), encargada de la catequesis de la enseñanza media de ese liceo, y directora del movimiento juvenil salesiano de Puente Alto.
Además de la beneficiaria del milagro, fueron testigos el Padre Egidio Viganó, S.E. Monseñor Jorge Medina, Monseñor Eduardo Canessa, su hermana carnal, también religiosa, y varias otras personas.

Cumplido este requisito, se realizó la beatificación de Laura Vicuña el 3 de septiembre de 1988, en Colle Don Bosco (Turín), durante la visita del Santo Padre a esa ciudad en el contexto de las celebraciones del centenario de la muerte de San Juan Bosco.

(8) La informacion para documentar este milagro procede del fasciculo « Congregatio pro Causis Sanctorum. Viedmen. Canonizationis Ven. Servae Dei Laurae Vicuña, Virginis Saecularis Alumnae Instituti Mariae Auxiliatricis (1891 – 1904).
Relatio et vota Congressus peculiaris super miro die 65 maii an. 1988 habiti »
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